El Síndrome de Prometeo en la Masonería Argentina
12 de junio de 2026
M:.R:.H:. Fernando Mobili, Gran Maestre
El Asalto al Cielo que Terminará en Cadenas
El próximo 20 de junio, la Asamblea de la Gran Logia de la Argentina no será una simple tenida administrativa; está llamada a ser el campo de batalla definitivo entre la soberanía de los talleres y el más burdo intento de cooptación institucional de la historia reciente de la Gran Logia. Asistimos a una obra de teatro donde el Gran Maestre, Pablo Lázaro, pretende escenificar su propio "asalto al cielo", intentando secuestrar la voluntad soberana de las logias para perpetuar un proyecto de poder personalista y corporativo.
Al igual que el Prometeo de la mitología, que osó desafiar el orden establecido queriendo tomar el Olimpo por asalto para entregar un fuego robado bajo el pretexto de una falsa filantropía, la actual conducción central ensaya una maniobra idéntica. Pero el MRGM Lázaro y su entorno olvidan voluntariamente el final de la fábula: la audacia basada en el engaño y el desacato a las leyes fundamentales siempre termina con el titán encadenado a la roca, viendo cómo el juicio implacable de la realidad le devora el hígado día tras día. El "hígado" político de esta gestión —su credibilidad, su decoro y su legitimidad moral— ya ha sido consumido por las bases que repudian el uso de la Institución para el lobby y el beneficio de facciones particulares y búsqueda de su brillo personal.
La Ironía del Nombre frente a la Miseria de la Maquinación
Existe una contradicción flagrante, casi ridícula, si nos detenemos a examinar las herramientas de esta intentona.
Etimológicamente, Prometeo proviene del griego antiguo (Promētheús) y significa «previsión», el que piensa antes, el que anticipa el futuro con sabiduría y luces.
Qué distancia sideral hay entre la nobleza de esa raíz lingüística y las chatas maquinaciones que hoy asfixian los pasillos de la calle Perón. La "previsión" de Pablo Lázaro no es la del estadista masónico que busca elevar el nivel de la Orden; es la mera astucia burocrática del ajedrecista de comité que calcula votos en las sombras, altera padrones a conveniencia, presiona a venerables maestros y diseña trampas procedimentales para el próximo 20 de junio.
No hay visión de futuro en clausurar el debate; hay pánico al llano. No hay luces en intentar digitar una sucesión de manera dinástica para cubrir las espaldas de una gestión salpicada por el barro de la política profana; hay un burdo instinto de supervivencia que avergüenza el mandil que supuestamente nos iguala. Su "prometeísmo" no es de fuego celestial; es de pólvora mojada y roscas de pasillo.
Un Llamado a las Columnas: Romper las Cadenas del Silencio
Hermanos, la Masonería no se fundó para ser el feudo de unos burócratas ni la plataforma de negocios de un grupo de traidores a la orden en forma de corporación. Se construyó en la piedra firme del librepensamiento, la horizontalidad y el respeto irrestricto a la Ley Masónica. Permitir que la Asamblea del 20 de junio sea cooptada por el miedo o el desinterés es convalidar la tiranía que juramos combatir desde el día de nuestra iniciación.
- Basta de obediencia debida ante el abuso del mazo: El Gran Mallete es un símbolo de equidad y dirección, no un garrote para silenciar a las logias de la cantera.
- Exijamos el voto libre y transparente: Cada Triángulo, cada Logia y cada Delegado debe recordar que su único deber es con la Verdad y con los hermanos que los eligieron, no con las promesas de cargos o prebendas de o amenazas de una oficina central.
- Desenmascaremos el Efecto Barnum de la gestión: No nos dejemos engañar por discursos vagos de modernización tecnológica, de inserción en la profanidad, de participación en la política, que solo esconden el vaciamiento de nuestros valores tradicionales y el avasallamiento de las autonomías logiales, debilitando la fuerza de nuestra tradición.
El 20 de junio no se votan nombres; se vota la supervivencia de la Masonería Argentina como un faro de libertad, valores y alto pensamiento, o su degradación final a una triste sucursal de favores políticos. Despertad, hermanos, que el fuego de la cantera pertenece a los obreros que gastan la piedra en el taller, no al burócrata que pretende encadenarnos a su propia decadencia. Es hora de poner fin a la insidia y recuperar el Templo.
M:.R:.H:. Fernando Mobili
Gran Maestre
Consejo de la Orden
Gran Oriente Argentino
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